El reloj astronómico medieval se alza sobre la fachada sur del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, con su esfera azul y dorada siguiendo el sol y la luna a través de un cosmos mecánico. Cada hora, entre las 8 de la mañana y las 11 de la noche, doce figuras de apóstoles desfilan tras estrechas ventanas mientras un esqueleto marca las campanadas. El mecanismo es en parte astrolabio, en parte planetario primitivo, y muestra la orientación actual del universo respecto a la Tierra.
El reloj mecánico y la esfera astronómica datan de 1410, creados por el relojero Mikuláš de Kadaň y el profesor de matemáticas de la Universidad Carolina Jan Šindel; la primera mención registrada aparece el 9 de octubre de 1410. La esfera del calendario se añadió hacia 1490. Durante el Levantamiento de Praga en mayo de 1945, el bombardeo nazi dañó el reloj y las esculturas de madera de los apóstoles ardieron. La maquinaria fue reparada y el reloj reanudó su funcionamiento en 1948.
Se encuentra usted en la Plaza de la Ciudad Vieja observando el icono dorado del sol desplazarse por el anillo del zodíaco. El círculo azul central representa la Tierra inmóvil; sobre él, el cielo visible. Las zonas roja y negra marcan lo que yace bajo el horizonte. Tres escalas temporales superpuestas —números romanos para la Hora Central Europea, líneas doradas curvas para las horas desiguales medievales y numerales Schwabacher para el Antiguo Tiempo Checo— convierten esta única esfera en una crónica de cómo la humanidad ha medido el día.